shutterstock_183898607

Celulitis

La celulitis se puede clasificar como preseptal y orbitaria. Los microorganismo asociados más frecuente a celulitis en niños son Streptococcus pneumonie, Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes.

Dentro de las principales causas de la celulitis encontramos:

Infección en piel de párpados.

Traumatismo en párpados.

Asociada a infección de vías respiratorias superiores.

Secundaria a orzuelos, dacrioestenosis congénita (lagrimal tapado), etc.

Asociada a sinusitis.

La celulitis preseptal o periorbitaria es una infección de los párpados y tejidos situados por delante del septum orbitario. Dentro de los signos característicos de la celulitis preseptal encontramos:

Inflamación de párpados.

Enrojecimiento de párpados y globo ocular.

Secreción amarillenta o verdosa.

La celulitis orbitaria se refiere a un proceso infeccioso por detrás del septum orbitario, afecta el contenido de la órbita y se caracteriza por la presencia de:

Edema e hiperemia de párpados.

Dolor.

Proptosis (desplazamiento hacia adelante del globo ocular).

Secreción amarillenta.

Limitación de la movilidad ocular.

Disminución de la visión.

La celulitis orbitaria se considera una urgencia médica, ya que se puede asociar a diversos hallazgos de mal pronóstico:

Abscesos orbitarios o subperiósticos.

Daño en el nervio óptico (que lleve a la ceguera permanente)

Extensión del proceso infeccioso a sistema nervioso central (meningitis).

El tratamiento de la celulitis se basa en el uso de antibióticos tópicos y sistémicos así como de antiinflamatorios; los casos leves se pueden manejar de forma ambulatoria mientras que los casos graves requieren hospitalización.

La celulitis preseptal y orbitaria deben manejarse en conjunto por Oftalmología y Otorrinolaringología Pediátrica.

Referencias

www.aapos.org

www.aao.org

Bae C, Bourget D. Periorbital Cellulitis. StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2018-.

2017 Nov 16.

Gimeno-Sánchez I. Rojo-Conejo P. Celulitis preseptal y orbitaria. An Pediatr Contin. 2014;12(6):284-8

#Oftalmología

Etiquetas: ninguna
0

Comments are closed.