De 18 meses a 2 años: Menos de 20 minutos y siempre contigo.
A partir del año y medio puedes introducir el uso de pantallas, pero con reglas claras: máximo 20 minutos al día y siempre con un adulto al lado; 20 minutos de pantalla bien usados no dañan; 2 horas sí atrasan el lenguaje.
Se recomienda el uso exclusivo de Tablet o televisión, nunca celular. La pantalla debe ser grande y estar lejos.
Elige programas educativos lentos, como Plaza Sésamo, Cantando Aprendo a Hablar, Jorge el Curioso o BebéFinn. Nada de caricaturas rápidas con cambios de escena cada 2 segundos. Evita YouTube Kids sin supervisión: el algoritmo salta a videos raros en 2 clics.
A esta edad, el niño no aprende sólo viendo. Aprende cuando tú le explicas lo que pasa.
Siéntate con él y narra lo que pasa:
“Mira, el mono se puso un sombrero rojo”.
“¿En dónde se lo puso? ¿te gusta?”.
Así conviertes tiempo pasivo en activo. Si no puedes verlo con él, mejor no prender nada.
Evita el uso de pantallas durante las comidas y 1 hora antes de dormir. La luz de las pantallas altera la melatonina lo que les impide tener un buen sueño.
Nada de usar la Tablet para calmar berrinches; si aprende que llorando le das la pantalla, ya perdiste.
Una buena alternativa siempre son los cuentos, con bonitas viñetas. También puedes intentar el uso de audiocuentos a la hora de dormir: estimulan la imaginación y puedes escucharlo con él sin luz para relajarse.
Señales de que hay exceso:
- Berrinches fuertes cuando le quitas la pantalla.
- Problemas para dormir.
- Deja de jugar con sus juguetes e imaginación.
- No quiere salir al parque.
DR. ALEJANDRO LOZANO Y RUY SÁNCHEZ
Cardiólogo Pediatra
Julio 2026