La Maternidad: Un intercambio eterno de regalos

Un bebé es, indudablemente, el regalo más grande y hermoso que se puede recibir.

Desde el momento de su concepción y más aún cuando lo recibes en tus manos, tu vida y mundo se ampliarán de manera indescriptible.

Padre o madre experimentan al recibirlo una gran cantidad de sentimientos encontrados: profunda e intensa alegría, admiración y/o  ternura, asociados a algo de incertidumbre, sensación de sobrecarga de responsabilidades, cansancio y temor de no ser capaz de llevar la responsabilidad de ofrecerle una vida como la que esperas para ella o él.

Nadie podrá describirte estos sentimientos, hasta que los experimentes en ti mism@.  La relación que se establece entre un hijo y sus padres es intensamente personal, única en cada pequeño.  Es un privilegio hacer conciencia y sentir estas enormes sensaciones del espíritu. 

La Academia Americana de Pediatría, en su libro “Complete and Authoritative Guide: Caring for your baby and young child birth to age 5”, nos ofrece una reflexión de cómo la llegada de un bebé a la familia es un grandioso y eterno intercambio de regalos. 

Tu bebé te ofrece, entre muchas otros regalos: 

  • Amor incondicional e imposible de medir, lleno de admiración, afecto, lealtad y deseos de complacerte.  
  • Confianza absoluta; cree ciegamente en tí. Te mira y ve capaz, fuerte y sabi@.
  • La emoción del descubrimiento. Aprenderás con él, descubrirás un mundo diferente al que viviste en tu niñez, alcanzarás experiencias insospechadas y capacidades que no sabías que tenías, crecerás con él y aprenderás de ti mismo, de él y del mundo que a ambos les rodea.
  • Las más altas emociones. A través de tu hij@, experimentarás la alegría, el amor, la emoción y satisfacción más alta que pudieras imaginar.  Claro, también llegarás a tener algo de ansiedad, enojo y frustración. Pero todas esas emociones serán parte de un tesoro que nunca querrás perder.  Las emociones que los hij@s causan, varían con su crecimiento y búsqueda de independencia. Es un reto para los padres aceptarlas, recibirlas y guiar a los hij@s a su realización. 

A cambio, también entre muchas otros regalos, los padres ofrecen: 

  • Amor incondicional.  Es el amor el centro de la relación entre padres e hijos, Un alimento al corazón que debe fluir de ida y vuelta, que hace al padre sentirse pleno y al hijo seguro, capaz y sano. Un amor que requiere valor para definir claramente los límites y corregir con cariño ante sus comportamientos inapropiados o nocivos;  y al mismo tiempo un amor con gran entusiasmo para propiciar su desarrollo personal seguro.
  • Autoestima. Un regalo fundamental que dan los padres a los hijos es la autoestima; respeto y confianza en sí mismo; aceptación personal y en su desarrollo.  Este regalo es muy sutil, se va entregando poco a poco a lo largo de los años.  La sensación de que tú crees en él, logra que él crea en sí mismo.  Amar a los hijos, escucharlos, pasar tiempo con ellos, alabando sus logros.  Sólo si él nota que tu lo amas, admiras  respetas, podrá lograr fortalecer su autoestima y crecerá feliz y emocionalmente sano. 
  • Valores y tradiciones:  Aún cuando los padres intenten no inculcar conscientemente sus valores y tradiciones en sus hijos, ellos l@s aprenderán solos al mirar el ejemplo.   Este es un gran regalo, pero requiere coherencia de tu parte.  Los hijos al crecer cuestionan y se preguntarán algunos valores y tradiciones; es lo normal.  Los padres que tienen estos valores y tradiciones bien razonadas, y las complen con cohencia entre lo que se dice y se hace, comúnmente tienen la capacidad de dialogar con sus hijos, sustentar sus dichos y ejemplos,  y comprender los cuestionamientos naturales de un ser humano en su proceso de formación como persona sana, feliz y realizada.   Nuevamente el respeto mutuo es el eje fundamental del entendimiento. 
  • Alegría de vivir: los hijos habitualmente son felices por sí mismos, pero requieren de sus padres las motivaciones y el soporte para dejar fluir libremente su natural tendencia a la alegría.  Aunque cada pequeño tiene diferente temperamento, todos desarrollan alegría para vivir en la medida que ven a sus padres disfrutar su vida.
  • Buena salud.  La salud de tus hijos depende casi en su totalidad del cuidado que les des y la orientación en sus primeros años. No sólo es la nutrición y las visitas periódicas al pediatra; los hijos aprenden del ejemplo y por lo tanto tu como padre o madre debes tener buenos hábitos de vida.  
  • Un lugar de vida seguro, donde estén cómodos. No sólo ofrecer un espacio, cama, alimento; debe haber un ambiente de relación interpersonal seguro y saludable; donde se consigan armonía, colaboración de todos y por supuesto absoluto respeto. 
  • Habilidades y destrezas.  Todos los niños tienen sus propias habilidades, destrezas y gustos. Está en los padres ayudarles a descubrirlas, estimular su aprendizaje y fomentar su alegría durante el proceso en que las descubren, desarrollan y perfeccionan.

La sociedad actual, se preocupa mucho por los compromisos materiales que implica la paternidad; en realidad, en este intercambio de regalos, lo más importante y lo más fructífero para el desarrollo personal de padres e hijos, se relaciona más con la aceptación y el respeto a uno mismo y a los demás; con el cariño entre todos los miembros de la familia (empezando por supuesto en el cariño entre padre y madre), ; con el tiempo que se comparte y el modo en que se comparte la vida; con una adecuada comunicación de sentimientos, pensamientos e ideas; comunicación que sea  empática, con interés y asertividad.

Si ya recibiste el don de un bebé, disfruta este generoso e interminable intercambio de regalos. 

La epilepsia es una enfermedad muy antigua  y actualmente es una de las principales causas de enfermedad neurológica en el mundo. En nuestro país existen cerca de 2 millones de personas se encuentran afectadas. Como dato curioso la epilepsia proviene del griego epilambanein que significa “ser presa de fuerzas del exterior”.

En nuestros días, la epilepsia se define como una alteración cerebral que puede producir o generar crisis epilépticas y su descontrol puede generar problemas clínicos, psicológicos y sociales. 

¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando se presenta una crisis epiléptica? El cerebro normalmente se comunica mediante sinapsis neuronales, es como una corriente eléctrica. Cuando existe alguna lesión cerebral o simplemente porque la persona es portadora de algún “gen de epilepsia”, el cerebro envía señales anormales que llamamos “descargas cerebrales” que pueden extenderse a todo el cerebro (generalizadas) o solo a un área específica (parciales o focales).

¿Por qué ocurre la epilepsia? La epilepsia es una enfermedad que no respeta geografía, raza, condición social o sexo, se puede presentar en cualquier persona y a cualquier edad. De todas las personas que tienen epilepsia un 30 a 40% se debe a complicaciones del nacimiento por falta de oxigenación, enfermedades infecciosas o parasitarias como la neurocisticercosis, o por secuelas de un golpe muy fuerte en la cabeza, esto solo por poner algunos ejemplos más frecuentes. Otra causa puede ser que la persona heredó un gen  que provocó la enfermedad. Pero incluso hasta un 60 a 70% no se conoce su origen.

¿Cuándo consideremos que una persona es epiléptica? Cuando se presenta al menos dos crisis que no hayan sido provocadas (por ejemplo: por un golpe, neuroinfección o problema metabólico)  en más de 24 horas.

Existen varios tipos de crisis y las manifestaciones son muy variables, desde un simple cambio de comportamiento, pérdida de la consciencia, alteraciones del habla o movimientos que la persona no puede controlar. Después de la crisis las personas pueden experimentar dolor de cabeza, cansancio, debilidad y somnolencia. 

¿Cómo se diagnostica la epilepsia? Lo más importante es acudir con tu médico de primer contacto quien realizará una valoración, te hará varias preguntas para identificar factores de riesgo y saber el tipo de crisis manifestada. Es probable que solicite algunos estudios para complementar el diagnóstico (electroencefalograma, exámenes de laboratorio y estudios de imagen) si el caso lo amerita, ya que cada caso es especial. 

¿Cuál es el tratamiento de la epilepsia? Existen medicamentos antiepilépticos que pueden ayudar para controlar las crisis o reducir su frecuencia. La elección del medicamento depende del tipo de crisis y de las circunstancias en que se encuentra la persona afectada. Es importante que la persona que tiene epilepsia respete al pie de la letra todas las indicaciones de su médico para tener mayor control, como el no olvidar tomar la medicina, hacerlo a sus horas, llevar un calendario donde registre los eventos epilépticos, que duerma y coma bien para tratar de llevar una vida lo más saludable posible, acudir puntualmente a sus citas médicas con su doctor.

¿Qué hago en caso de que alguien de mi familia presente una crisis? 

  1. Lo primero es mantener la calma, suena difícil, pero es la manera en que podemos pensar de manera clara y precisa que es lo que debemos hacer para ayudar. 
  2. Acompaña todo el tiempo a la persona que esté sufriendo la crisis hasta que pase. 
  3. Si es posible coloca a la persona en una superficie plana, coloca su cabeza sobre algo blando para que no se golpee contra el suelo, una chamarra doblada podría ayudar. 
  4. Quita objetos que puedan lastimarle cerca de el/ella y aléjalo de cualquier peligro (agua, escaleras). 
  5. Ponle de lado para que pueda respirar mejor y limpia su saliva o restos de comida de su boca.
  6. Evita introducir objetos a la boca (dedos, abatelenguas, cuchar), ni trates de abrirla, puedes lastimarle o lastimarte tu. 
  7. Desabrocha o afloja su ropa en la parte del cuello. 
  8. Evita detener los movimientos, sujetándolo con fuerza o inmovilizándole, a menos que corra peligro inmediato. 
  9. Evite darle medicamentos o comida, espere a que se encuentre completamente despierto y consciente. 
  10. Cuando termine la crisis ayúdele a orientarse y tome nota de la crisis en su calendario para mantener un registro de cada una de las crisis. 
  11. Si la crisis no cede en 5 minutos, llame a la ambulancia o llévelo a urgencias del hospital más cercano. 

Referencias Bibliográficas:

Shelov, Steven P. editor-in.chief….[et al.], Caring for your baby and young Child. Birth to age 5. American Academy of Pediatrics.  BANTAM BOOKS, USA. 2009. ISBN 978-0-533-38630-1

Epilepsia

La epilepsia es una enfermedad muy antigua  y actualmente es una de las principales causas de enfermedad neurológica en el mundo. En nuestro país existen cerca de 2 millones de personas se encuentran afectadas. Como dato curioso la epilepsia proviene del griego epilambanein que significa “ser presa de fuerzas del exterior”.

En nuestros días, la epilepsia se define como una alteración cerebral que puede producir o generar crisis epilépticas y su descontrol puede generar problemas clínicos, psicológicos y sociales. 

¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando se presenta una crisis epiléptica? El cerebro normalmente se comunica mediante sinapsis neuronales, es como una corriente eléctrica. Cuando existe alguna lesión cerebral o simplemente porque la persona es portadora de algún “gen de epilepsia”, el cerebro envía señales anormales que llamamos “descargas cerebrales” que pueden extenderse a todo el cerebro (generalizadas) o solo a un área específica (parciales o focales).

¿Por qué ocurre la epilepsia? La epilepsia es una enfermedad que no respeta geografía, raza, condición social o sexo, se puede presentar en cualquier persona y a cualquier edad. De todas las personas que tienen epilepsia un 30 a 40% se debe a complicaciones del nacimiento por falta de oxigenación, enfermedades infecciosas o parasitarias como la neurocisticercosis, o por secuelas de un golpe muy fuerte en la cabeza, esto solo por poner algunos ejemplos más frecuentes. Otra causa puede ser que la persona heredó un gen  que provocó la enfermedad. Pero incluso hasta un 60 a 70% no se conoce su origen.

¿Cuándo consideremos que una persona es epiléptica? Cuando se presenta al menos dos crisis que no hayan sido provocadas (por ejemplo: por un golpe, neuroinfección o problema metabólico)  en más de 24 horas.

Existen varios tipos de crisis y las manifestaciones son muy variables, desde un simple cambio de comportamiento, pérdida de la consciencia, alteraciones del habla o movimientos que la persona no puede controlar. Después de la crisis las personas pueden experimentar dolor de cabeza, cansancio, debilidad y somnolencia. 

¿Cómo se diagnostica la epilepsia? Lo más importante es acudir con tu médico de primer contacto quien realizará una valoración, te hará varias preguntas para identificar factores de riesgo y saber el tipo de crisis manifestada. Es probable que solicite algunos estudios para complementar el diagnóstico (electroencefalograma, exámenes de laboratorio y estudios de imagen) si el caso lo amerita, ya que cada caso es especial. 

¿Cuál es el tratamiento de la epilepsia? Existen medicamentos antiepilépticos que pueden ayudar para controlar las crisis o reducir su frecuencia. La elección del medicamento depende del tipo de crisis y de las circunstancias en que se encuentra la persona afectada. Es importante que la persona que tiene epilepsia respete al pie de la letra todas las indicaciones de su médico para tener mayor control, como el no olvidar tomar la medicina, hacerlo a sus horas, llevar un calendario donde registre los eventos epilépticos, que duerma y coma bien para tratar de llevar una vida lo más saludable posible, acudir puntualmente a sus citas médicas con su doctor.

¿Qué hago en caso de que alguien de mi familia presente una crisis? 

  1. Lo primero es mantener la calma, suena difícil, pero es la manera en que podemos pensar de manera clara y precisa que es lo que debemos hacer para ayudar. 
  2. Acompaña todo el tiempo a la persona que esté sufriendo la crisis hasta que pase. 
  3. Si es posible coloca a la persona en una superficie plana, coloca su cabeza sobre algo blando para que no se golpee contra el suelo, una chamarra doblada podría ayudar. 
  4. Quita objetos que puedan lastimarle cerca de el/ella y aléjalo de cualquier peligro (agua, escaleras). 
  5. Ponle de lado para que pueda respirar mejor y limpia su saliva o restos de comida de su boca.
  6. Evita introducir objetos a la boca (dedos, abatelenguas, cuchar), ni trates de abrirla, puedes lastimarle o lastimarte tu. 
  7. Desabrocha o afloja su ropa en la parte del cuello. 
  8. Evita detener los movimientos, sujetándolo con fuerza o inmovilizándole, a menos que corra peligro inmediato. 
  9. Evite darle medicamentos o comida, espere a que se encuentre completamente despierto y consciente. 
  10. Cuando termine la crisis ayúdele a orientarse y tome nota de la crisis en su calendario para mantener un registro de cada una de las crisis. 
  11. Si la crisis no cede en 5 minutos, llame a la ambulancia o llévelo a urgencias del hospital más cercano.

Referencias Bibliográficas:

Barinagarrementeria Aldatz, F., 2018, NEUROLOGÍA ELEMENTAL, Barcelona: Elsevier. 

Fenichel., G., 2010, NEUROLOGIA PEDIATRICA CLÍNICA, Un enfoque por signos y síntomas, Londres: Elsevier Saunders. 

Panayiotopoulos., C., 2007, A clinical guide to epileptic syndromes and their treatment, Berlin: Springer Verlag. 

¿Qué tan frecuentes son las Cardiopatías Congénitas?

Las cardiopatías congénitas son enfermedades del corazón que se adquieren desde antes del nacimiento.  Se estima en México que su frecuencia es de alrededor de 0.8 a 1.2 % de los recién nacidos; sin embargo, en otros países se habla de frecuencias mucho mayores. 

Desafortunadamente en México, hay un mal registro de los pequeños con cardiopatía; por que muchos de ellos no son diagnosticados oportunamente y mueren por complicaciones como neumonías o infecciones graves del recién nacido (sepsis neonatal), cuyas manifestaciones clínicas se confunden con las de las cardiopatías congénitas.  Dicho claramente, carecemos de estadísticas confiables.

Por eso hoy, quisiera comentar con ustedes esta publicación de la revista “Anales de Pediatría” (www.analesdepediatria.org) (Pérez-Lescure Picazo,J., Mosquera González,M.,  Lataza Zamallora, P. y Crespo Marcos, D. Incidencia y Evolución de las Cardiopatías Congénitas en España durante 10 años. (2003 a 2012). An. Pedíatr. (Barc). 2018;89(5):294-301).

Los autores hacen una revisión de los pacientes que han atendido en España e informan de una incidencia las cardiopatías congénitas de hasta 13.2% de los recién nacidos; donde las cardiopatías más frecuentes fueron,  en orden de mayor a menor frecuencia: la comunicación interauricular, la comunicación interventricular, el conducto arterioso permeable, la coartación de aorta, la estenosis pulmonar, la transposición de grandes arterias, el canal atrioventricular y la tetralogía de Fallot. 

Llama la atención que las cardiopatías congénitas graves, las que ponen en riesgo la vida de los pacientes desde los primeros días de vida, tuvieron una distribución geográfica irregular en el país; es decir que hay zonas geográficas en las que estas enfermedades son significativamente más frecuentes que en otras. 

En México sucede algo parecido; y aunque no tenemos registro claro de la incidencia real de las cardiopatías, está claro que la frecuencia y la mortalidad de las cardiopatías congénitas ha ido en aumento y tristemente, se hace evidente que la muerte de los pequeños con cardiopatía congénita, especialmente los que tienen cardiopatía grave, ocurre en los primeros días o meses e vida.  (Torres­Cosme JL, Rolón­Porras C, Aguinaga­Ríos M, Acosta­Granado PM, Reyes­Muñoz E, Murguía­Peniche T (2016) Mortality from Congenital Heart Disease in Mexico: A Problem on the Rise. PLoS ONE 11(3): e0150422. doi:10.1371/journal.pone.0150422). 

Es necesario entonces contar con un sistema de registro confiable de los pequeños enfermos del corazón; con certeza de las causas de muerte que se registran en el país, para documentar claramente la magnitud del problema. 

Es más importante todavía, que la sociedad conozca que existen las cardiopatías congénitas y que sepan que atendidos oportunamente el pronóstico puede mejorar considerablemente.  Hacer que los padres de los niños enfermos del corazón puedan solicitar ayuda a tiempo, para que sus hijos reciban atención oportuna que aumente la posibilidad de resultados exitosos de los tratamientos. 

El 14 de febrero, se celebra el día internacional de los pacientes con cardiopatía congénita.

Difundamos información que informe a la sociedad, para apoyar a los niños con estas enfermedades.

¿ Acaso los niños enferman del corazón ?

Que los niños no se enferman del corazón es una creencia muy difundida en nuestra sociedad; por que lo común,  es que sepamos de adultos enfermos o  que mueren de enfermedades cardíacas, pero los niños expresan poco sus molestias de corazón y no se piensa que puedan tener cardiopatía (enfermedad del corazón), de modo que pasan inadvertidos o mal diagnosticados. 

Las enfermedades del corazón son muy frecuentes, las “malformaciones” o enfermedades congénitas (congénito: que nace con la persona o se adquiere antes de nacer) son las más frecuentes de todas.  Más comunes que las hernias, la criptorquidia (que los testículos no descienden al escroto) o que el labio y paladar hendido. 

Es más, son más frecuentes que el cáncer infantil. Se estima que nace 1 pequeño con enfermedad del corazón por cada 100 recién nacidos vivos (Wiiliams,K.; Carlson, J.; Lo, C. Genetics of congenital heart disease. Biomolecules 2019, 9, 879; doi:103390/biom9120879). 

¿Quién los atiende?

Aquí te explicamos:

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/blindness-and-visual-impairment

Enfermedad Ácido Péptica

La enfermedad ácido péptica (EAP) es un trastorno inflamatorio que se presenta en la mucosa del  estómago o  duodeno,  pudiendo progresar al desarrollo de lesiones erosivas  o  ulcerosas. El término gastritis  es un diagnóstico histológico  por lo  que es necesario obtener una muestra del tejido del  estómago mediante un procedimiento endoscópico para confirmarlo.

¿Qué tan frecuente es la EAP?  En diversos estudios reportan una frecuencia de 4.4 por  10,000 niños y  solo un 3 a 6% se confirma el diagnóstico de Gastritis.

¿Cuál es la causa de EAP? Estas pueden ser diversas como la ingesta de alimentos irritantes o  picantes, medicamentos principalmente desinflamatorios, infección por H. Pylori, alergias alimentarias, ayunos prolongados, estrés, ingesta de cáusticos, ingesta de drogas.  Cuando existe el  desarrollo  de úlceras se presenta en parte distal  del estómago y en duodeno.

¿Cuáles son los síntomas de EAP? La sintomatología puede variar con la edad del paciente, en un bebe se puede manifestar con rechazo a los alimentos, irritabilidad y llanto,  en un niño que ya comunica  la presencia de dolor abdominal en la parte alta del  abdomen pudiéndose presentar en  horas sueño además de náuseas, vómitos y falta de apetito. Cuando  ya existe la presencia de una úlcera se puede presentar sangrado del tubo  digestivo como vómitos  o  evacuaciones con sangre.

¿Cómo se puede hacer el  diagnóstico?  Mediante el  interrogatorio por el cual el paciente, o sus padres, informan al médico de los síntomas principales que le aquejan y que sugieren o apoyan  la enfermedad y se asocian con los datos encontrados en la exploración física;  si quedan dudas diagnósticas se realiza una endoscopia digestiva alta para observar la mucosa del  tubo digestivo alto (esófago hasta duodeno) en busca de lesiones y de la toma de biopsias.

¿Cuál es el tratamiento?

Se dirige a neutralizar la acidez gástrica con: 

  1. Alimentación: evitar alimentos irritantes y/o picantes y evitar ayuno prolongado.
  2. Medicamentos: reduciendo la producción de ácido con diferentes tipos de fármacos existentes y  el  cual se debe individualizar con cada paciente.
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/blindness-and-visual-impairment

ENURESIS: “Mojadas” en la cama

¿Cuándo deberían los padres empezar a preocuparse por las mojadas en la cama?  

Si se le permite al menor decidir cuándo dar cada paso, la mayoría de l@s niñ@s, logran controlar esfínteres durante el día a los tres años de edad. El control diurno parece resultarles más fácil a las niñas (en promedio, lo logran 2.46 meses antes que los niños), a la vez que tienen menos probabilidad de mojarse de noche.  

 ¿Cómo lograr el éxito de noche?

Es importante saber que much@s niñ@s tienen una vejiga inmadura, que les impide el control nocturno; lo mismo sucede cuando el patrón de sueño no está lo suficientemente desarrollado para darles la señal de levantarse de la cama y evitar  “mojarse”. 

En estos casos, la presión de los padres puede agravar los sentimientos de culpa; aunque es un problema que les genere molestia, deben ser pacientes. 

Casa Pediátrica ofrece estas ideas que pueden ser de utilidad:

  1. Por encima de todo, no orinarse de noche debe convertirse en la meta del niño, no en la de los padres, cuya tarea es escuchar los sentimientos del niño y apoyarlo en sus propios esfuerzos por no mojarse.   Para esto ha mostrado utilidad que se coloque un calendario en su habitación, donde el pequeño anote o pegue una pequeña calcomanía (calendario de estrellas) sí logró su objetivo de mantener seca la cama. Cada vez que lologre deberá felicitarle.
  2. Conviene evitar que el niñ@ ingiera mucho líquido antes de acostarse. 
  3. Propongan al niño que aguante la orina un poco más de tiempo durante el día, para tratar de mejorar el control de la vejiga.
  4. Con permiso del niño, pueden despertarlo antes de retirarse a dormir ustedes, invitándolo a ir al baño.
  5. Aunque el baño esté cerca, comprar “una bacinilla para la noche”, que se mantenga al lado de la cama del niño, que pudiera pintarse con pintura luminosa, podría volverse un símbolo de apoyo de los padres. Entonces, pueden despertarlo para que la use. Esto debe ser hecho en plan de apoyo, y no de presión.
  6. Esfuerzos sutiles para apoyar y tranquilizar al niño y su éxito durante el día, pueden ser útiles para la noche.  Sin embargo, si se llevan al extremo, pueden acabar cohibiéndolo.
  7. Cuando el niño quiera hablar sobre el tema, pueden tranquilizarlo explicando que quizá él tarde un poco más en aprender a despertarse a tiempo, asegurándole que lo va a lograr.  Disipen el mito de que existe una fecha precisa a los 5 ó 6 años, después de la cual ningún niño se orina. La presión social, unida a las expectativas de los padres, es más de lo que el niño pequeño puede manejar.

Si el descontrol de esfínteres se presenta como un retroceso después de unos 6 a 12 meses de que el niño hubiera tenido dominio de sus micciones (a esto se llama enuresis secundaria)  o no logra el control de sus micciones  después de los 7 u 8 años de edad, es necesario acudir al pediatra para descartar problemas en el riñón o la vejiga que causen el problema.

El médico solicitará estudios urinarios que descarten infecciones, diabetes  o alguna alteración neurológica de la vejiga. Finalmente si no se encontrara ninguna razón, pueden emplearse fármacos u hormonas que inhiben levemente la producción de orina durante la noche; pero siempre deben haber sido evaluados por su pediatra previo a la prescripción.

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/blindness-and-visual-impairment

¿Sabías que durante la madrugada del 11 de enero de 1967 la ciudad de México se vistió de blanco?

Se presentó una inusual baja de temperatura que ocasionó que una fuerte nevada  cubriera las calles de la CDMX.

Se registró una temperatura de -40 C y la nieve llegó a presentar un espesor de 5 cm en el centro de la ciudad, pero alcanzó hasta un metro de altura en las zonas de montaña en poblaciones como Topilejo, San Miguel y Santo Tomás Ajusco y el poblado de Parres.

Es un suceso histórico que no se ha vuelto a repetir!

Cada año en temporada de invierno las temperaturas continúan descendiendo en ocasiones de forma abrupta en toda la extensión de nuestro país.

Es importante recordar que durante la temporada de invierno existe una mayor circulación de virus en el medio ambiente y estos cambios bruscos de temperatura incrementan el riesgo de adquirir una infección respiratoria.

En los meses de invierno, las infecciones del sistema respiratorio ocupan una de las principales causas de consulta Pediátrica, constituyendo una causa importante de complicaciones y mortalidad principalmente en niños menores de 5 años, embarazadas y adultos mayores.

En esta temporada de frío hay que subir la guardia y prevenir infecciones!

  1. Evita cambios bruscos de temperatura abrigándote muy bien
  2. No olvides consumir frutas y verduras y mantener una adecuada hidratación
  3. Lavado de manos frecuente y uso de alcohol gel
  4. Evitar exposición al humo de tabaco
  5. Mantener la lactancia materna por lo menos durante los primeros 6 meses de vida
  6. Contar con el esquema de vacunación al corriente acorde a la edad (especial atención a vacuna contra Influenza y neumococo).
  7. Recuerda utilizar el cubrebocas en lugares públicos y mantener una sana distancia en tanto nos encontremos bajo una contingencia sanitaria (como en la que nos encontramos ahora por COVID-19).
  8. No automedicar! Si inicias con síntomas respiratorios, es importante acudir a revisión con tu Pediatra de cabecera.

IMPACTO DE LOS PROBLEMAS VISUALES DURANTE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA

Los problemas visuales durante la infancia y adolescencia pueden tener un impacto negativo a corto, mediano y largo plazo en la vida de los afectados y de sus familias. Las principales alteraciones oculares que se pueden presentar en niños y adolescentes son:

  • Necesidad de uso de lentes por hipermetropía, astigmatismo o miopía
  • Estrabismo (inadecuada alineación ocular)
  • Dacrioestenosis Congénita (Lagrimal tapado)
  • Retinopatía del Prematuro y sus secuelas
  • Catarata
  • Alergia ocular
  • Glaucoma: congénito, infantil y juvenil

El efecto de cualquier alteración ocular es más significativo negativamente cuando se presenta en edades tempranas en comparación con las que aparecen en la edad adulta. 

Los problemas visuales en los niños y adolescentes pueden tener efectos perjudiciales en el aprendizaje, la vida social e incluso en el desarrollo profesional futuro. 

Una visión deficiente en el niño o adolescente, influye en el aprendizaje de una forma determinante, ya que el 85% de lo que se aprende en la escuela es a través de la vista.

Un alto porcentaje de niños y adolescentes que tienen algún problema visual, no siempre logran un proceso adecuado de aprendizaje y desarrollo integral, debido a diversos factores, por ejemplo:

  • Detección y tratamiento tardío 
  • Tratamiento inadecuado de la alteración visual

Afortunadamente la mayoría de las alteraciones visuales que se presentan en la infancia y adolescencia se pueden tratar, sin embargo, no siempre cursan con manifestaciones evidentes, por lo que se deben realizar revisiones oftálmicas de escrutinio aún en niños que aparentan estar sanos. La detección temprana y el tratamiento eficaz de los diferentes problemas visuales, particularmente durante el “Desarrollo Visual” que involucra los primeros 8 años de vida, es prioritario para prevenir o disminuir su impacto negativo.

CASA PEDIÁTRICA preocupada y comprometida con la salud visual de los niños y adolescentes sugiere realizar:

TAMIZ VISUAL a todos los bebés entre el 1er mes de vida y los 2 años de edad, 

EVALUACIÓN VISUAL PRIMARIA en niños mayores de 2 años y adolescentes que nunca han sido valorados por un OFTALMÓLOGO PEDIATRA, 

CONSULTA OFTALMOLÓGICA PEDIÁTRICA en pacientes que presenten cualquier tipo de alteración en sus ojos.

Dra. en C. Claudia Carolina Cruz Gálvez

Oftalmólogo Pediatra

Referencias

Visual problems: a review of prevalence studies on visual impairment in school-age children. Int J Ophthalmol. 2019; 12(6): 1037-1043.

Prevalence of visual impairment among school children in three primary schools of Sekela Woreda, Amhara regional state, north-west Ethiopia. SAGE Open Med. 2019; 7: 2050312119849769.

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/blindness-and-visual-impairment

¿Cómo ayudar a que mi hijo aprenda mejor durante las clases en línea?

El cierre de las escuelas a causa de la pandemia, ha tomado a muchas familias por sorpresa. De repente, se les pide a los niños en todo el país que reciban clases desde la casa.  No es fácil convertir las casas en salones de clases, pero hay algunas cosas que usted puede hacer para prepararse.

Casa Pediátrica le propone algunas recomendaciones para preparar a su hijo para el aprendizaje en línea desde la casa.

1. Crear un lugar de estudio para su hijo

Es importante establecer un lugar silencioso y ordenado, en el que su hijo no encuentre distractores para ayudarle a concentrarse.  No es conveniente que tome clases en línea acostado o comiendo; el entorno debe ser parecido al que se tiene en la escuela.  

2. Establecer un horario y cumplirlo

Los seres humanos somos criaturas de hábitos. Sin la alarma del reloj para levantarse, los niños podrían querer quedarse en la cama más tiempo. Sin un horario fijo, es posible que los niños no se pongan a hacer sus deberes. Encontrar tiempo para estudiar requiere planeación. Revise el horario de las actividades familiares y determine cuáles son las mejores horas para estudiar.

Estas son algunas preguntas para ayudarlo a usted y a su hijo a diseñar un horario:

·           ¿Su hijo necesita mucha ayuda de su parte para ponerse a estudiar? Si es así, piense cuándo usted, otro adulto o un hermano mayor están disponibles para ayudarlo.

·           ¿Su hijo va a la escuela media o al bachillerato? En ese caso, puede que por la tarde o al anochecer sea cuando está más atento y apto para aprender.

·           ¿Está incluyendo tiempo para el ejercicio físico en el horario de su hijo? (Vea la recomendación # 5). Salir y tomar descansos mentales, puede ayudar a los niños a concentrarse mejor.

·           ¿Su familia tiene algún acuerdo para ayudar a l@s niñ@s a seguir reglas en casa? Cuando los niños reciben educación desde la casa, es importante acordar un horario para ver la televisión o jugar.

Una vez que haya quedado establecido el horario para estudiar, cúmplalo.

3. Reducir las distracciones

Videojuegos, juegos en la computadora, redes sociales, televisión, juguetes, mascotas: nuestros hogares tienen muchas distracciones. Haga una lista de las cosas que distraen a su hijo. Luego encuentre maneras de limitarlas durante el tiempo de estudio.

4. Usar un calendario y codificarlo por colores

Es importante establecer sistemas para ayudar a su hijo a cumplir con las fechas de entrega de sus tareas. Esto facilitará que se mantenga organizado.

Cuelgue un calendario en la pared y anote las fechas de entrega. Ayúdelo a que planifique teniendo en cuenta la fecha de entrega.

También puede usar códigos de colores para las diferentes materias.

5. Hacer mucho ejercicio físico

El ejercicio físico nos ayuda a pensar mejor. Estar en movimiento mejora nuestra capacidad de resolver problemas y prestar atención, así como nuestra memoria. La actividad física es una manera de reducir el estrés y prevenir la ansiedad. Los expertos dicen que cuando nos movemos y aumentamos nuestro ritmo cardíaco se produce un efecto positivo en cómo pensamos.

Más adelante, Casa Pediátrica pblicará programas de ejercicio para hacer en casa. Identifique la hora y el lugar para la actividad física. El mejor momento para hacer ejercicio podría ser justo antes de empezar a estudiar. También es importante tomar descansos durante el día.

6. Identificar qué funciones de accesibilidad ayudan a su hijo

La mayoría de los teléfonos celulares, computadoras portátiles y otros dispositivos móviles tienen tecnología de asistencia integrada. Por ejemplo, la lectura en voz alta o texto-a-voz puede ayudar a los niños que tienen dificultad para leer, y voz-a-texto puede ayudar a quienes tienen dificultad con la escritura.

En YouTube usted puede ajustar la configuración para reducir la velocidad de reproducción, si a su hijo se le dificulta seguir los videos. También puede incluir subtítulos en la sección de configuración, si ayuda a su hijo leer el texto mientras escucha los videos.

Determine qué funciones ayudan a su hijo a acceder a contenidos digitales y seleccione aquellas que se ajusten a sus necesidades y preferencias.

7. Hablar con el maestro de su hijo

Para apoyar a su hijo, establezca contacto directo con sus maestros. Puede comunicarse a través del correo electrónico, mensajes de texto, llamadas telefónicas o videoconferencias, pero nunca interrumpir la clase.

Tomar la iniciativa es esencial si su hijo tiene dificultades en la escuela.

Día Nacional de la Esclerosis Múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad del cerebro y la médula espinal (sistema nervioso central) que puede provocar discapacidad.

Con la esclerosis múltiple, el sistema inmunitario ataca la vaina protectora (mielina) que recubre las fibras nerviosas y causa problemas de comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Con el tiempo, la enfermedad puede causar el deterioro o daño permanente de los nervios.

Los signos y síntomas de la esclerosis múltiple varían mucho según la magnitud de la lesión a los nervios y cuáles de ellos están afectados. Algunas personas con esclerosis múltiple grave pueden perder la capacidad de caminar sin ayuda o de caminar por completo, mientras que otras pueden experimentar largos períodos de remisión sin que aparezca ningún síntoma nuevo.

La esclerosis múltiple no tiene cura. No obstante, algunos tratamientos ayudan a acelerar la recuperación de los ataques, cambiar el curso de la enfermedad y controlar los síntomas.

Los signos y síntomas de la esclerosis múltiple pueden ser muy distintos de una persona a otra y durante el transcurso de la enfermedad, según la ubicación de las fibras nerviosas afectadas. Los síntomas a menudo afectan el movimiento, tales como:

·   Entumecimiento o debilidad en una o más extremidades que se produce típicamente en un lado del cuerpo a la vez, o en las piernas y el tronco

·   Sensaciones de choques eléctricos que se producen con ciertos movimientos del cuello, en especial, al inclinarlo hacia delante.

·   Temblores, falta de coordinación o marcha inestable

·   Los problemas de visión también son frecuentes, incluidos:

·   Pérdida de visión parcial o completa, por lo general en un ojo a la vez, a menudo con dolor al mover el ojo

·   Visión doble prolongada

·   Visión borrosa

Los síntomas de la esclerosis múltiple también pueden incluir:

·   Hablar arrastrando las palabras

·   Fatiga

·   Mareos

·   Hormigueo o dolor en distintas partes del cuerpo

·   Problemas con la función sexual, los intestinos y la vejiga

Consulta con un médico si tienes alguno de los síntomas mencionados sin saber los motivos.

La mayoría de las personas con esclerosis múltiple tienen un curso de enfermedad recurrente-remitente. Tienen períodos con síntomas nuevos o recaídas que aparecen durante días o semanas y, por lo general, mejoran en forma parcial o total. Estas recaídas están seguidas de períodos tranquilos de remisión de la enfermedad que pueden durar meses e incluso años.

Pequeños aumentos en la temperatura corporal pueden empeorar temporalmente los signos y síntomas de la esclerosis múltiple, pero no se consideran verdaderas recaídas de la enfermedad.

Al menos el 50 % de los que tienen esclerosis múltiple recurrente-remitente desarrollan finalmente una progresión constante de los síntomas, con o sin períodos de remisión, en un plazo de 10 a 20 años a partir de la aparición de la enfermedad. Esto se conoce como esclerosis múltiple secundaria-progresiva.

Si los síntomas empeoran, en general, se convierten en problemas de movilidad y de marcha. La tasa de progresión de la enfermedad varía enormemente entre las personas con esclerosis múltiple secundaria-progresiva.

Algunas personas con esclerosis múltiple experimentan un inicio gradual y una progresión constante de los signos y síntomas sin ninguna recaída, lo que se conoce como esclerosis múltiple primaria-progresiva.