Día Mundial de la Enfermedad de Chagas

La enfermedad de Chagas o Tripanosomiasis Americana, es una parasitosis causad por el Trypanosoma cruzi. 

Se adquiere por el contacto con las heces de un insecto conocido con el nombre de “Chinche Besucona u Hocicona”, “vinchuca” o “barbeiro”; que se alimenta de sangre humana a traves de su picadura.  También puede contagiarse de madre a hijo (transmisión materno fetal) y por la donación de sangre o trasplante de un órgano desde una persona infectada a una sana.  Es endémica en algunas partes de México, especialmente en zonas rurales donde las casas tienen techos de teja o paja; que favorecen el crecimiento y anidamiento del insecto. 

El parásito ingresa al cuerpo humano a través de la herida que deja la chinche al picar, o por el contacto de las heces de la chince con las mucosas como las conjuntivas. Se introduce en la sangre e ingresa a las células que le son más afines; ahí se replica y va infectando nuevas células en un lento proceso de replicación e invasión de nuevas células del tejido. 

La enfermedad tiene dos fases: 

La fase aguda, inmediata o cercana al momento de la inoculación, cuando el parásito toda transita en la sangre, en que la persona tiene síntomas leves como fiebre, edema de la zona donde se inoculó y dura poco tiempo (semanas a pocos meses). 

Una vez que la fase aguda termina, comienza la llamada fase crónica, que puede durar años y ser totalmente asintomática; pero en el 20 a 30% de los pacientes desarrolla síntomas como arritmias (trastornos del ritmo cardiaco como latidos adicionales y fuera del ritmo normal del corazón) que puede causar síncopes o muerte súbita; dilatación seera del corazón que debilita considerablemente al músculo cardiaco y le impide bombear correctamente la santre y/o dilatación de algunos segmentos intenstinales como el esófgalo o el colon, causando dificultades para comer o evacuar. 

El diagnóstico se hace con pruebas de laboratorio en sangre (en la fase aguda se busca al parásito en la sangre y en la crónica se buscan anticuerpos contra el parásito) y estos estudios deben hacerse siempre que se tenga la sospecha de la enfemedad porque el paciente viva en una zona endémica y/o porque tenga manigestaciones cardiacas o digestivas sugestivas. 

El tratamiento en la fase aguda es rrelativamente simple con antiparasitarios específicos que administran los infectólogos y/o parasitólogos clínicos.  El manejo de la fase crónica es mucho más complejo y requiere el trabajo interdisciplinario de cardiólogos, arritmiólogos, gastroenterólogos e infectólogos. 

https://www.cdc.gov/parasites/chagas/

Día Mundial de la Concientización sobre el Autismo

El término autismo proviene del griego “autos” que significa yo e “ismos” que significa condición.  Hace algunos años el interés se centraba principalmente en el autismo típico tal como lo describió Leo Kanner, psiquiatra de Viena, Austria que en mi 1943, sostenía  con fuerza su teoría de que el autismo era debido a una forma de ser de padres, fríos,  mecánicos y rígidos.  Ahora se sabe que no es así y que el espectro autista comprende trastornos debidos a disfunciones físicas del cerebro.

¿Qué es el autismo?

Es un trastorno que tiene como común denominador alteraciones neuropsicológicas graves y variadas, cuyas manifestaciones afectan a varios componentes importantes del desarrollo como lo son:

  • Déficit social y de comunicación.
  • Intereses fijos y comportamientos repetitivos.

En México se sabe que la cifra de niños con este padecimiento es de 1 por cada 60 niños, quiere decir que el 1.5% de todos los niños en México tienen autismo. Se encuentra 3 a 5 veces más frecuente en niños, que en niñas, pero cuando ocurre en niñas suelen estar más afectadas y tener historia familiar con alteraciones cognoscitivas. El autismo afecta cualquier status socioeconómico, raza o ideología. 

¿Cuáles son los síntomas principales para sospechar del autismo?

A continuación se enumeran los síntomas que frecuentemente están presentes en niños con esta condición:

  • No tiene lenguaje y si lo tiene presenta alteraciones.
  • Ríe sin motivo.
  • Llanto, pataletas y tristeza sin causa aparente.
  • Parece no escuchar cuando se le habla, como si estuviera sordo.
  • No hace contacto visual.
  • Indica necesidades llevando la mano de otros.
  • Tiene dificultad para relacionarse con otras personas.
  • Aparente insensibilidad al dolor.
  • No siente temor ante peligros reales.
  • Conductas motoras repetitivas.
  • Es muy hiperactivo o demasiado pasivo.
  • Apego inusual a los objetos, como por ejemplo una cobija, un juguete, etcétera.
  • Resistencia a los cambios.
  • Falta de juego imaginativo.

¿Cuál es la causa del espectro autista?

Esta es la gran pregunta y lamentablemente tiene muchas respuestas y ninguna.  A lo largo del tiempo que se conoce este trastorno, se han encontrado innumerables teorías asociadas sobre el origen del autismo, desde culpar a las vacunas, conectarlo con problemas de alimentación (gluten y caseína), intoxicación por metales pesados, complicaciones perinatales, trastornos psiquiátricos de la madre  en la gestación, causas genéticas, ambientales y una larga  lista de posibles culpables, pero la verdad es que a ciencia cierta se DESCONOCE SU CAUSA.

Lo quien bien es cierto es que el trastorno del espectro autista tiene causa multifactorial o al menos eso es lo que se cree.  Existen muchos factores que pueden predisponer a que el niño tenga autismo desde cuestiones medioambientales, que es lo que ha adquirido mayor fuerza en las investigaciones y un porcentaje al factor de origen genético. Existen patologías de origen genético asociadas al autismo como síndrome de Down, síndrome del X frágil, esclerosis tuberosa, entre otras.

¿Cómo se hace el diagnóstico del trastorno del espectro autista?

La sospecha diagnóstica es principalmente observacional,  además de los datos aportados por los padres, los médicos utilizan los criterios diagnósticos de acuerdo  al manual de diagnóstico y estadística  de los trastornos mentales (DSM 5). También se han realizado avances en el diseño de instrumentos como cuestionarios (M-CHAT) o escalas, para tener parámetros más objetivos como por ejemplo la escala observacional para el diagnóstico de autismo, por sus siglas en ingles ADOS (Autism Diagnosis Observational Schedule). Además se puede utilizar otras herramientas diagnósticas para descartar otros padecimientos que se pueden confundir con autismo.

¿Cuál es el tratamiento del niñ@ con trastorno del espectro autista?

El crecimiento en la obtención de conocimientos sobre los trastornos  autistas no ha conducido a ningún método de tratamiento curativo. Cada niño con autismo es distinto, por lo que no hay un tratamiento de elección, este debe ir con base a los signos y síntomas que presente, por lo que es importante acudir con un neurólogo pediatra para que su tratamiento sea guiado e  individualizado de acuerdo a las necesidades específicas.

Las opciones de tratamiento incluyen desde medicamentos, intervenciones psicodinámicas, conductuales, terapias de comunicación (lenguaje), sensoriomotoras., etcétera.

Enfermedad Ácido Péptica

La enfermedad ácido péptica (EAP) es un trastorno inflamatorio que se presenta en la mucosa del  estómago o  duodeno,  pudiendo progresar al desarrollo de lesiones erosivas  o  ulcerosas. El término gastritis  es un diagnóstico histológico  por lo  que es necesario obtener una muestra del tejido del  estómago mediante un procedimiento endoscópico para confirmarlo.

¿Qué tan frecuente es la EAP?  En diversos estudios reportan una frecuencia de 4.4 por  10,000 niños y  solo un 3 a 6% se confirma el diagnóstico de Gastritis.

¿Cuál es la causa de EAP? Estas pueden ser diversas como la ingesta de alimentos irritantes o  picantes, medicamentos principalmente desinflamatorios, infección por H. Pylori, alergias alimentarias, ayunos prolongados, estrés, ingesta de cáusticos, ingesta de drogas.  Cuando existe el  desarrollo  de úlceras se presenta en parte distal  del estómago y en duodeno.

¿Cuáles son los síntomas de EAP? La sintomatología puede variar con la edad del paciente, en un bebe se puede manifestar con rechazo a los alimentos, irritabilidad y llanto,  en un niño que ya comunica  la presencia de dolor abdominal en la parte alta del  abdomen pudiéndose presentar en  horas sueño además de náuseas, vómitos y falta de apetito. Cuando  ya existe la presencia de una úlcera se puede presentar sangrado del tubo  digestivo como vómitos  o  evacuaciones con sangre.

¿Cómo se puede hacer el  diagnóstico?  Mediante el  interrogatorio por el cual el paciente, o sus padres, informan al médico de los síntomas principales que le aquejan y que sugieren o apoyan  la enfermedad y se asocian con los datos encontrados en la exploración física;  si quedan dudas diagnósticas se realiza una endoscopia digestiva alta para observar la mucosa del  tubo digestivo alto (esófago hasta duodeno) en busca de lesiones y de la toma de biopsias.

¿Cuál es el tratamiento?

Se dirige a neutralizar la acidez gástrica con: 

  1. Alimentación: evitar alimentos irritantes y/o picantes y evitar ayuno prolongado.
  2. Medicamentos: reduciendo la producción de ácido con diferentes tipos de fármacos existentes y  el  cual se debe individualizar con cada paciente.
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/blindness-and-visual-impairment

ENURESIS: “Mojadas” en la cama

¿Cuándo deberían los padres empezar a preocuparse por las mojadas en la cama?  

Si se le permite al menor decidir cuándo dar cada paso, la mayoría de l@s niñ@s, logran controlar esfínteres durante el día a los tres años de edad. El control diurno parece resultarles más fácil a las niñas (en promedio, lo logran 2.46 meses antes que los niños), a la vez que tienen menos probabilidad de mojarse de noche.  

 ¿Cómo lograr el éxito de noche?

Es importante saber que much@s niñ@s tienen una vejiga inmadura, que les impide el control nocturno; lo mismo sucede cuando el patrón de sueño no está lo suficientemente desarrollado para darles la señal de levantarse de la cama y evitar  “mojarse”. 

En estos casos, la presión de los padres puede agravar los sentimientos de culpa; aunque es un problema que les genere molestia, deben ser pacientes. 

Casa Pediátrica ofrece estas ideas que pueden ser de utilidad:

  1. Por encima de todo, no orinarse de noche debe convertirse en la meta del niño, no en la de los padres, cuya tarea es escuchar los sentimientos del niño y apoyarlo en sus propios esfuerzos por no mojarse.   Para esto ha mostrado utilidad que se coloque un calendario en su habitación, donde el pequeño anote o pegue una pequeña calcomanía (calendario de estrellas) sí logró su objetivo de mantener seca la cama. Cada vez que lologre deberá felicitarle.
  2. Conviene evitar que el niñ@ ingiera mucho líquido antes de acostarse. 
  3. Propongan al niño que aguante la orina un poco más de tiempo durante el día, para tratar de mejorar el control de la vejiga.
  4. Con permiso del niño, pueden despertarlo antes de retirarse a dormir ustedes, invitándolo a ir al baño.
  5. Aunque el baño esté cerca, comprar “una bacinilla para la noche”, que se mantenga al lado de la cama del niño, que pudiera pintarse con pintura luminosa, podría volverse un símbolo de apoyo de los padres. Entonces, pueden despertarlo para que la use. Esto debe ser hecho en plan de apoyo, y no de presión.
  6. Esfuerzos sutiles para apoyar y tranquilizar al niño y su éxito durante el día, pueden ser útiles para la noche.  Sin embargo, si se llevan al extremo, pueden acabar cohibiéndolo.
  7. Cuando el niño quiera hablar sobre el tema, pueden tranquilizarlo explicando que quizá él tarde un poco más en aprender a despertarse a tiempo, asegurándole que lo va a lograr.  Disipen el mito de que existe una fecha precisa a los 5 ó 6 años, después de la cual ningún niño se orina. La presión social, unida a las expectativas de los padres, es más de lo que el niño pequeño puede manejar.

Si el descontrol de esfínteres se presenta como un retroceso después de unos 6 a 12 meses de que el niño hubiera tenido dominio de sus micciones (a esto se llama enuresis secundaria)  o no logra el control de sus micciones  después de los 7 u 8 años de edad, es necesario acudir al pediatra para descartar problemas en el riñón o la vejiga que causen el problema.

El médico solicitará estudios urinarios que descarten infecciones, diabetes  o alguna alteración neurológica de la vejiga. Finalmente si no se encontrara ninguna razón, pueden emplearse fármacos u hormonas que inhiben levemente la producción de orina durante la noche; pero siempre deben haber sido evaluados por su pediatra previo a la prescripción.

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/blindness-and-visual-impairment

IMPACTO DE LOS PROBLEMAS VISUALES DURANTE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA

Los problemas visuales durante la infancia y adolescencia pueden tener un impacto negativo a corto, mediano y largo plazo en la vida de los afectados y de sus familias. Las principales alteraciones oculares que se pueden presentar en niños y adolescentes son:

  • Necesidad de uso de lentes por hipermetropía, astigmatismo o miopía
  • Estrabismo (inadecuada alineación ocular)
  • Dacrioestenosis Congénita (Lagrimal tapado)
  • Retinopatía del Prematuro y sus secuelas
  • Catarata
  • Alergia ocular
  • Glaucoma: congénito, infantil y juvenil

El efecto de cualquier alteración ocular es más significativo negativamente cuando se presenta en edades tempranas en comparación con las que aparecen en la edad adulta. 

Los problemas visuales en los niños y adolescentes pueden tener efectos perjudiciales en el aprendizaje, la vida social e incluso en el desarrollo profesional futuro. 

Una visión deficiente en el niño o adolescente, influye en el aprendizaje de una forma determinante, ya que el 85% de lo que se aprende en la escuela es a través de la vista.

Un alto porcentaje de niños y adolescentes que tienen algún problema visual, no siempre logran un proceso adecuado de aprendizaje y desarrollo integral, debido a diversos factores, por ejemplo:

  • Detección y tratamiento tardío 
  • Tratamiento inadecuado de la alteración visual

Afortunadamente la mayoría de las alteraciones visuales que se presentan en la infancia y adolescencia se pueden tratar, sin embargo, no siempre cursan con manifestaciones evidentes, por lo que se deben realizar revisiones oftálmicas de escrutinio aún en niños que aparentan estar sanos. La detección temprana y el tratamiento eficaz de los diferentes problemas visuales, particularmente durante el “Desarrollo Visual” que involucra los primeros 8 años de vida, es prioritario para prevenir o disminuir su impacto negativo.

CASA PEDIÁTRICA preocupada y comprometida con la salud visual de los niños y adolescentes sugiere realizar:

TAMIZ VISUAL a todos los bebés entre el 1er mes de vida y los 2 años de edad, 

EVALUACIÓN VISUAL PRIMARIA en niños mayores de 2 años y adolescentes que nunca han sido valorados por un OFTALMÓLOGO PEDIATRA, 

CONSULTA OFTALMOLÓGICA PEDIÁTRICA en pacientes que presenten cualquier tipo de alteración en sus ojos.

Dra. en C. Claudia Carolina Cruz Gálvez

Oftalmólogo Pediatra

Referencias

Visual problems: a review of prevalence studies on visual impairment in school-age children. Int J Ophthalmol. 2019; 12(6): 1037-1043.

Prevalence of visual impairment among school children in three primary schools of Sekela Woreda, Amhara regional state, north-west Ethiopia. SAGE Open Med. 2019; 7: 2050312119849769.

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/blindness-and-visual-impairment

¿Cómo ayudar a que mi hijo aprenda mejor durante las clases en línea?

El cierre de las escuelas a causa de la pandemia, ha tomado a muchas familias por sorpresa. De repente, se les pide a los niños en todo el país que reciban clases desde la casa.  No es fácil convertir las casas en salones de clases, pero hay algunas cosas que usted puede hacer para prepararse.

Casa Pediátrica le propone algunas recomendaciones para preparar a su hijo para el aprendizaje en línea desde la casa.

1. Crear un lugar de estudio para su hijo

Es importante establecer un lugar silencioso y ordenado, en el que su hijo no encuentre distractores para ayudarle a concentrarse.  No es conveniente que tome clases en línea acostado o comiendo; el entorno debe ser parecido al que se tiene en la escuela.  

2. Establecer un horario y cumplirlo

Los seres humanos somos criaturas de hábitos. Sin la alarma del reloj para levantarse, los niños podrían querer quedarse en la cama más tiempo. Sin un horario fijo, es posible que los niños no se pongan a hacer sus deberes. Encontrar tiempo para estudiar requiere planeación. Revise el horario de las actividades familiares y determine cuáles son las mejores horas para estudiar.

Estas son algunas preguntas para ayudarlo a usted y a su hijo a diseñar un horario:

·           ¿Su hijo necesita mucha ayuda de su parte para ponerse a estudiar? Si es así, piense cuándo usted, otro adulto o un hermano mayor están disponibles para ayudarlo.

·           ¿Su hijo va a la escuela media o al bachillerato? En ese caso, puede que por la tarde o al anochecer sea cuando está más atento y apto para aprender.

·           ¿Está incluyendo tiempo para el ejercicio físico en el horario de su hijo? (Vea la recomendación # 5). Salir y tomar descansos mentales, puede ayudar a los niños a concentrarse mejor.

·           ¿Su familia tiene algún acuerdo para ayudar a l@s niñ@s a seguir reglas en casa? Cuando los niños reciben educación desde la casa, es importante acordar un horario para ver la televisión o jugar.

Una vez que haya quedado establecido el horario para estudiar, cúmplalo.

3. Reducir las distracciones

Videojuegos, juegos en la computadora, redes sociales, televisión, juguetes, mascotas: nuestros hogares tienen muchas distracciones. Haga una lista de las cosas que distraen a su hijo. Luego encuentre maneras de limitarlas durante el tiempo de estudio.

4. Usar un calendario y codificarlo por colores

Es importante establecer sistemas para ayudar a su hijo a cumplir con las fechas de entrega de sus tareas. Esto facilitará que se mantenga organizado.

Cuelgue un calendario en la pared y anote las fechas de entrega. Ayúdelo a que planifique teniendo en cuenta la fecha de entrega.

También puede usar códigos de colores para las diferentes materias.

5. Hacer mucho ejercicio físico

El ejercicio físico nos ayuda a pensar mejor. Estar en movimiento mejora nuestra capacidad de resolver problemas y prestar atención, así como nuestra memoria. La actividad física es una manera de reducir el estrés y prevenir la ansiedad. Los expertos dicen que cuando nos movemos y aumentamos nuestro ritmo cardíaco se produce un efecto positivo en cómo pensamos.

Más adelante, Casa Pediátrica pblicará programas de ejercicio para hacer en casa. Identifique la hora y el lugar para la actividad física. El mejor momento para hacer ejercicio podría ser justo antes de empezar a estudiar. También es importante tomar descansos durante el día.

6. Identificar qué funciones de accesibilidad ayudan a su hijo

La mayoría de los teléfonos celulares, computadoras portátiles y otros dispositivos móviles tienen tecnología de asistencia integrada. Por ejemplo, la lectura en voz alta o texto-a-voz puede ayudar a los niños que tienen dificultad para leer, y voz-a-texto puede ayudar a quienes tienen dificultad con la escritura.

En YouTube usted puede ajustar la configuración para reducir la velocidad de reproducción, si a su hijo se le dificulta seguir los videos. También puede incluir subtítulos en la sección de configuración, si ayuda a su hijo leer el texto mientras escucha los videos.

Determine qué funciones ayudan a su hijo a acceder a contenidos digitales y seleccione aquellas que se ajusten a sus necesidades y preferencias.

7. Hablar con el maestro de su hijo

Para apoyar a su hijo, establezca contacto directo con sus maestros. Puede comunicarse a través del correo electrónico, mensajes de texto, llamadas telefónicas o videoconferencias, pero nunca interrumpir la clase.

Tomar la iniciativa es esencial si su hijo tiene dificultades en la escuela.

Día Nacional de la Esclerosis Múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad del cerebro y la médula espinal (sistema nervioso central) que puede provocar discapacidad.

Con la esclerosis múltiple, el sistema inmunitario ataca la vaina protectora (mielina) que recubre las fibras nerviosas y causa problemas de comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Con el tiempo, la enfermedad puede causar el deterioro o daño permanente de los nervios.

Los signos y síntomas de la esclerosis múltiple varían mucho según la magnitud de la lesión a los nervios y cuáles de ellos están afectados. Algunas personas con esclerosis múltiple grave pueden perder la capacidad de caminar sin ayuda o de caminar por completo, mientras que otras pueden experimentar largos períodos de remisión sin que aparezca ningún síntoma nuevo.

La esclerosis múltiple no tiene cura. No obstante, algunos tratamientos ayudan a acelerar la recuperación de los ataques, cambiar el curso de la enfermedad y controlar los síntomas.

Los signos y síntomas de la esclerosis múltiple pueden ser muy distintos de una persona a otra y durante el transcurso de la enfermedad, según la ubicación de las fibras nerviosas afectadas. Los síntomas a menudo afectan el movimiento, tales como:

·   Entumecimiento o debilidad en una o más extremidades que se produce típicamente en un lado del cuerpo a la vez, o en las piernas y el tronco

·   Sensaciones de choques eléctricos que se producen con ciertos movimientos del cuello, en especial, al inclinarlo hacia delante.

·   Temblores, falta de coordinación o marcha inestable

·   Los problemas de visión también son frecuentes, incluidos:

·   Pérdida de visión parcial o completa, por lo general en un ojo a la vez, a menudo con dolor al mover el ojo

·   Visión doble prolongada

·   Visión borrosa

Los síntomas de la esclerosis múltiple también pueden incluir:

·   Hablar arrastrando las palabras

·   Fatiga

·   Mareos

·   Hormigueo o dolor en distintas partes del cuerpo

·   Problemas con la función sexual, los intestinos y la vejiga

Consulta con un médico si tienes alguno de los síntomas mencionados sin saber los motivos.

La mayoría de las personas con esclerosis múltiple tienen un curso de enfermedad recurrente-remitente. Tienen períodos con síntomas nuevos o recaídas que aparecen durante días o semanas y, por lo general, mejoran en forma parcial o total. Estas recaídas están seguidas de períodos tranquilos de remisión de la enfermedad que pueden durar meses e incluso años.

Pequeños aumentos en la temperatura corporal pueden empeorar temporalmente los signos y síntomas de la esclerosis múltiple, pero no se consideran verdaderas recaídas de la enfermedad.

Al menos el 50 % de los que tienen esclerosis múltiple recurrente-remitente desarrollan finalmente una progresión constante de los síntomas, con o sin períodos de remisión, en un plazo de 10 a 20 años a partir de la aparición de la enfermedad. Esto se conoce como esclerosis múltiple secundaria-progresiva.

Si los síntomas empeoran, en general, se convierten en problemas de movilidad y de marcha. La tasa de progresión de la enfermedad varía enormemente entre las personas con esclerosis múltiple secundaria-progresiva.

Algunas personas con esclerosis múltiple experimentan un inicio gradual y una progresión constante de los signos y síntomas sin ninguna recaída, lo que se conoce como esclerosis múltiple primaria-progresiva.

Actividades para hacer en casa durante las vacaciones.

Aunque los pequeños ya están de vacaciones, estamos en plena crisis del Coronavirus, con la orden de que durante un tiempo indefinido no vamos a poder salir de casa con los niños. Ante esta situación, los padres con niñ@s pequeños tienen la gran preocupación de cómo entretenerles

En cuanto a ocio y entretenimiento que no supone esfuerzo físico creo que todos más o menos tenemos claro que hay actividades recreativas como: juegos de mesa familiares, armar Legos, pintar, dibujar, colorear, hacer todo tipo de manualidades, cocinar, leer cuentos y hasta ver una buena película y, aunque no sea la opción más sana de ocio, en un momento tan especial creo que todos nos podemos permitir que los niños vean un poco más de tele de lo habitual.

Pero, ¿qué pasa con el ejercicio físico?  Los niños NECESITAN quemar energía, moverse, hacer ejercicio, deporte, cansarse físicamente… por su bien y por el de los papás. Por eso Casa Pediátrica te presenta algunas ideas para disfrutar durante las vacaciones en casa, incluso aunque sea en un pequeño departamento. 

CARRERAS POR CASA

Sí, incluso en un pequeño departamento, se puede hacer una carrera: piensa en el recorrido más largo posible (de la cocina al dormitorio más alejado, por ejemplo), que pase por el pasillo si es posible, despeja el camino lo máximo posible, ¡y a correr! Como hacerlo a la vez puede ser demasiado peligroso, con caídas y empujones en tan poco espacio, se pueden cronometrar tiempos. Lo ideal para esto es con hermanos que no se lleven mucho en cuanto a velocidad, pero tampoco hay que hacerlo tan competitivo… la cosa es correr.

CARRERAS VERSIÓN “ANIMAL” / OBSTÁCULOS

Lo mismo que lo anterior pero, para hacerlo más divertido (y más agotador), ¡puedes hacer la carrera a 4 patas! Inventa que es una carrera de perros, o de caballos, o de ranas… o lo que quieras.  En este modo de carreras, a diferencia de las “normales”, sí puede ser divertido correr a la vez.

O también puedes poner obstáculos que hay que saltar, rodear… ¡Improvisa!

GUERRA DE ALMOHADAS / SALTAR EN LA CAMA

Dos juegos clásicos que nunca fallan. Ya sea con guerra de almohadas y cojines, o simplemente saltando en la cama. Quizá esto no da para jugar media hora, pero si que gastarán (todos) mucha energía y adrenalina.

ESCONDITE

El de toda la vida. No es que sea una actividad muy agotadora, pero la cosa es jugar de pie, moviéndose, y disfrutar así el día.

JUGAR A VOLEIBOL CON GLOBOS

Despeja bien un área, apartando mesas y sofás, o en el pasillo y, con un globo inflado, y una red improvisada, así como unos límites de campo, juega voleibol. Puedes establecer unas reglas caseras y una puntuación necesaria para determinar el ganador.

PARTIDO DE FÚTBOL

Con una pelota hecha con capas papel de segunda mano unido con cinta y porterías improvisadas en los extremos del pasillo.

PARTIDO DE BALONCESTO

Lo mismo: con cualquier pelota pequeña o “casera”, y cualquier cosa que sirva de canasta, ya sea elevada pegada a la pared, o con cajas o cacerolas puestas por el suelo o encima de sillas. Inventad algunas normas caseras y sistema de puntos, ¡y a jugar!

JUEGOS OLÍMPICOS

Directamente, puedes elegir varios de los “deportes” comentados anteriormente, y hacer una serie de pruebas seguidas.  Carreras, fútbol, baloncesto… hasta puedes idear un sistema de puntos, medallas, etc.  Esta puede ser la opción que más tiempo los mantenga entretenidos, y acaben con más energía gastada y ejercicio hecho.

YOGA

Si la mamá o el papá sabe posturas, mejor, y si no, busca en YouTube. Acomódense frente a la pantalla, bien cómodos, e imiten las posturas que puedan, siguiendo la rutina y sean aptas para todos. Parece que no, pero es ejercicio también, y cansa.

BAILAR

Pon música rock para saltar, o algo más dance para bailar, con videoclips de YouTube por ejemplo, y ¡a bailar un rato! Y si es un vídeo con coreografía, mejor, así podéis jugar a aprenderla y hacerla. Una excusa para pasar un buen rato.

El ejercicio físico como herramienta de salud.

El ejercicio físico es la mejor herramienta de salud que tenemos en nuestras manos para prevenir las enfermedades cardiovasculares y mantener los factores de riesgo a raya. Y el confinamiento por el COVID-19 no debe ser una excusa para no practicarlo.  

En medio de este cúmulo de tensiones y sin la posibilidad de practicar ejercicio al aire libre, los expertos deportivos revelan que la clave para que niños y padres se sientan mejor es que practiquen a diario actividad física con un componente lúdico. Desconectar, seguir entrenando y acabar con el aburrimiento y el desconcierto de los pequeños es posible.

Casa Pediátrica te ofrece estas ideas:

1. Superman en acción

El ejercicio perfecto para entrenar la extensión de piernas. Mientras el padre o la madre está tumbado en el suelo con las piernas flexionadas (rodillas al pecho),el niño se pondrá en plancha con los pies del padre o madre a la altura de su pecho, lo agarrará con las manos (hijo en el aire) y… ¡a volar!   Este les suele resultar especialmente divertido. Cuidado con el peso de algunos pequeños, pues las lumbares pueden sufrir más de la cuenta.

2. Bailemos al son de «zumba»

La música alegra el alma y tanto a niños como a mayores les encanta. De hecho, suele ser una buena técnica para compartir gustos musicales en familia.  ¿Aún no sabes cuáles son las canciones favoritas de tus hijos? ¿Por qué no darle al «play» y dejarse llevar? Las risas están aseguradas, lograremos desconectar y a los niños les encantará.  Además,el baile puede llegar a quemar hasta 600 calorías, por lo que es perfecto para la salud.

3. «Flexilibrio»

Mientras el padre o la madre se tumban en el suelo para hacer flexiones (con las rodillas apoyadas, si el hijo pesa mucho), el niño se sentará en la espalda del padre o de la madre y mantendrá el equilibrio mientras hace el mayor número de flexiones posibles.

4. Super sentadilla

Cogemos a nuestro hijo a caballito sobre nuestros hombros (nueva llamada de atención por el peso del niño, pues no con todos resulta adecuado) y realizaremos sentadillas mientras ellos nos cuentan las repeticiones.  Podemos pedir que nos las cuenten en inglés y así podremos ir practicando idiomas con ellos de una forma divertida.

¡Aprovecha este fin de semana y platícanos tu experiencia!

Trastornos de la alimentación: bulimia, anorexia nerviosa, ortorexia, trastorno por atracón y vigorexia.

Los trastornos de la alimentación son afecciones graves que se relacionan con las conductas alimentarias que afectan negativamente la salud, las emociones y la capacidad de desempeñarte en áreas importantes de la vida. Los trastornos de la alimentación más frecuentes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, y el trastorno alimentario compulsivo.

La mayoría de los trastornos de la alimentación se caracterizan por fijar excesivamente la atención en el peso, la figura corporal y la comida, lo que causa conductas alimentarias peligrosas. Estas conductas pueden tener una repercusión considerable en la capacidad del cuerpo para obtener la nutrición adecuada. Los trastornos de la alimentación pueden causar daños en el corazón, el aparato digestivo, los huesos, los dientes, la boca, y derivar en otras enfermedades.

Con frecuencia, estos trastornos se manifiestan en la adolescencia y los primeros años de la adultez, aunque pueden aparecer a otras edades. Con tratamiento, puedes volver a tener hábitos alimentarios más saludables y, a veces, revertir las complicaciones graves causadas por el trastorno de la alimentación.

Síntomas

Los síntomas varían en función del tipo de trastorno de la alimentación.

· Anorexia: potencialmente mortal;  se caracteriza por un peso corporal anormalmente bajo, un gran temor a aumentar de peso y una percepción distorsionada del peso o de la figura corporal, lo que frecuentemente afecta de manera importante la salud y las actividades cotidianas.

· Bulimia:  se consume una gran cantidad de alimentos en un tiempo corto, para luego intentar deshacerse de las calorías extra de una manera poco saludable. Debido a la culpa, la vergüenza y el temor intenso a aumentar de peso por comer en exceso, se provocan vómitos, se recurre al ejercicio  desmesurado (vigorexia) o al uso de laxantes, para deshacerse de las calorías.   Con frecuencia se juzgan a sí mismos con severidad aún teniendo un peso normal.

·Trastorno alimentario compulsivo: se come en exceso (atracón) y se tiene la sensación de pérdida de control sobre la alimentación; ya sea por comer con rapidez o consumir más alimentos de lo necesario, incluso cuando no se tiene apetito, y seguir comiendo mucho tiempo después de sentirse demasiado lleno.

Después de un atracón, se puede sentir culpa, enojo o vergüenza.  Sin embargo, no se intenta compensar esta conducta con el ejercicio desmesurado o la purga, tal como lo haría una persona bulímica o anoréxica.

Por lo general, se produce una nueva ronda de atracones por lo menos una vez a la semana, provocando sobrepeso u obesidad.

· Trastorno de rumiación: es la regurgitación repetida y continua de los alimentos después de comer, pero que no se debe a una enfermedad ni a otro trastorno de la alimentación, como anorexia, bulimia o trastorno alimentario compulsivo.  La comida vuelve a la boca sin náuseas ni arcadas, y puede que la regurgitación no sea intencional.  A veces, los alimentos que se regurgitan se mastican nuevamente y se vuelven a tragar, o bien se escupen.

El trastorno puede derivar en desnutrición, si los alimentos se escupen o si la persona come mucho menos para evitar la conducta. El trastorno de rumiación puede ser más frecuente en los niños pequeños o en las personas que tienen una discapacidad intelectual.

·Trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos, se caracteriza por no alcanzar los requerimientos nutricionales diarios mínimos por evitar alimentos con determinadas características sensoriales, como el color, la textura, el aroma o el sabor; no se evitan alimentos por temor a aumentar de peso.

El resultado del trastorno puede ser un adelgazamiento significativo o la imposibilidad de aumentar de peso en la niñez, así como deficiencias nutricionales que pueden acarrear problemas de salud.

Prevención

Si bien no hay una manera segura de prevenir los trastornos de la alimentación, a continuación te damos algunas estrategias para ayudar a que tu hijo forme conductas alimentarias saludables:

· Evita hacer dieta cuando estés con tu(s) hij@(s): Los hábitos alimentarios familiares pueden influir en las relaciones que los niños tienen con los alimentos.  Comer juntos te da la oportunidad de estimular en  tu(s) hij@(s) una alimentación saludable, equilibrada y con porciones razonables.

· Comenta la problemática:  Por ejemplo, hay numerosos sitios web que promocionan ideas peligrosas, como considerar la anorexia como una elección de estilo de vida en lugar de considerarla un trastorno de la alimentación.  Es fundamental que corrijas toda percepción equivocada como ésta y que hables sobre los riesgos de hacer elecciones alimentarias poco saludables.

·Cultiva y refuerza una imagen corporal saludable, sin importar la forma o el tamaño.  Habla con tu(s) hij@(s) acerca de la imagen que tiene(n) de sí mism@(s) y tranquilízal@(s) diciéndole(s) que las formas de los cuerpos pueden variar.  

·Evita criticar tu cuerpo delante de tu(s) hij@(s).  Los mensajes de aceptación y respeto pueden ayudar a construir una autoestima y una resiliencia saludables que ayudarán a l@s niñ@s a afrontar los períodos difíciles de la adolescencia.

·Busca la ayuda de tu pediatra.  En los controles de rutina, los médicos pueden identificar indicadores tempranos de un trastorno de la alimentación. Por ejemplo, en las citas médicas de rutina, pueden preguntarles a los niños acerca de sus hábitos alimentarios y si están satisfechos con su aspecto. Estas consultas deben incluir controles de los percentiles de estatura y peso, y del índice de masa corporal, que pueden alertar acerca de cualquier cambio significativo.

Si notas signos de un trastorno de la alimentación en un familiar o un amigo, considera hablar con dicha persona sobre tu preocupación por su bienestar. Si bien puede que no seas capaz de evitar que sufra un trastorno de la alimentación, comunicarte con compasión puede alentar a la persona a buscar tratamiento.

Bibliografía: Mayo Clinic Family Health Book (Libro de Salud Familiar de Mayo Clinic) 5.ª edición